sábado 21 de noviembre de 2009

DÍA UNIVERSAL DEL NIÑO




Ayer se celebró el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. Como tal hito tuvo sus eventos por toda la geografía universal.

Como personas individuales, además de unirnos a estos actos en la medida de nuestras posibilidades, se abre ante nosotros un amplio abanico de formas de colaboración.





http://www.unicef.es/derechos/ Si entramos aquí refrescaremos la lectura de la Convención, nos informaremos sobre en qué medida han avanzado los caminos de nuestros niños desde hace veinte años y sobre todo lo que resta aún por recorrer.


http://www.todoscontamos.es/ Aquí apoyaremos la nueva campaña creada por Save The Children que nos pide que contemos cuáles eran nuestros sueños a los cinco años. Y nos recuerda que cerca de nueve millones de niños y niñas cada año no llegan a esa edad, víctimas de sida, malaria, tuberculosis, maltrato, intervención en conflictos armados y otras tantas causas que no sería difícil erradicar con la colaboración de todos y cada uno de nosotros exigiendo a nuestros gobiernos la justa protección a la que los niños, por el hecho de serlo, tienen derecho.


Más de 178 millones de niños y niñas sufren malnutrición crónica, causa de un tercio de todas las muertes infantiles en el mundo.

Fuente: http://www.savethechildren.es/

Como reza dicha página, es éste un aniversario para felicitarnos a todos por el camino avanzado. Así como un momento para la reflexión y la puesta en marcha de todo lo que nos queda por hacer.
La actual Convención tiene su origen en la redacción por Eglatyne Jebb, fundadora de Save the Children, de la primera Declaración de los Derechos del Niño adoptada por la Liga de Naciones, precursora de la ONU. Estamos hablando del año 1923. Eglantyne no imaginaba que en las puertas de 2010 el mundo no habría alcanzado el suficiente desarrollo de cuerpo, alma, espíritu e inteligencia como para respetar íntegramente la naturaleza de un niño, rica y única por sí misma.
Mientras en España más del trece por ciento de los niños/as viven en familias por debajo del umbral de la pobreza y nuestro país es uno de los principales destinos de las redes de trata de niños y niñas, nuestro pensamiento y acción diaria continúa onnubilada por enseñar a las generaciones futuras cómo se practica el consumismo más atroz y de qué manera pisoteamos los valores básicos e imprescindibles en una escala que está para marcar la pauta de un vivir digno y honesto.
En general, no prestamos atención a lo que consideramos "hazañas": nos queda muy lejos la hambruna, la violación de menores, el usar y tirar de sus corazoncitos. Como no se suelen quejar porque nadie les ha enseñado a hacerlo, se nos antoja mucho más real y merecedor de protesta el daño que se hace a un adulto. Lo que sufre un niño nos parece tremendamente lejano, aunque esté a la vuelta de la esquina.
Y la excusa es escudarnos en "Semejante barbarie no se va a solucionar por mi pequeña acción" Ése es el error. Una casa se construye ladrillo a ladrillo. Una carta se escribe letra a letra. Y el amor por los niños se demuestra denunciando el desamor que padecen. Se alienta deshaciendo la inmovilización de los corazones, las justificaciones y la pereza por hacer algo que parece insignificante por los más desprotegidos; por los que necesitan nuestros ojos, voz, manos, pies, fuerza para defender sus derechos. Se anula dejando de recrearnos en el sobado tema de la crisis: no tengo dinero para ayudar. No tengo dinero pero sí la energía de la que ellos carecen.
Cada cual sabe bien cómo puede ayudar. Si todos ofreciéramos idéntica colaboración, de poco serviría porque hay muchos y variados frentes abiertos, tantos como canales de acción.
El amor por nuestros hijos, los que hemos dado a luz desde nuestra entrañas biológicas o adoptivas, debe llevarnos a proyectarlo más allá, prolongarlo hasta todos los niños que no viven como los nuestros.
Y, más, como padres, como seres humanos, debemos inyectar en vena a nuestros hijos, el testimonio de una actitud, el legado que reciben: seguir en la DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS hasta que no exista un resto en el universo de indefensión para ellos.

jueves 19 de noviembre de 2009

ERES LO MEJOR QUE ME HA PASADO


La madrugada me ha traído un regalo. Dormía. De pronto noto un piececillo que acaricia el mío. Y oigo: "Eres lo mejor que me ha pasado". Creía que soñaba, segura de ello estaba. Esa piel es Pau que se ha colado en mi cama. Medio dormida, respondo: "Pau, estás soñando". Y ella: "No. Eres lo mejor que me ha pasado" (¡y dále!). Yo: "¿Quién, Nano?". Ella: "No, mamá. Eres lo mejor que me ha pasado, tú, mamá. Te quiero". Y yo: "Yo también te quiero, princesa".
Volvemos a restregarnos los pies. Estoy de espaldas a ella, que acurruca su uno sesenta y cuatro de largo entre las curvas de mi cuerpo, amoldándose a mi postura medio fetal.
Sonrío. Y sigo durmiendo, con un sueño, creo, de los más preciosos que he tenido nunca, aunque no lo recuerdo al despertar.
Algo más tarde me despierto con total sensación de descanso. No ha sonado el despertador. ¿Qué hora es?, ¡a ver si me quedé dormida! Enciendo el móvil y miro el reloj: son las seis menos veinte. ¡Uy, pero si es prontísimo! Vuelvo a la cama. Me tapo hasta las cejas y cierro los ojos para seguir durmiendo. ¡Zas!, párpados arriba, "Que te levantes", me dicen.
Y sé que son las musas que me llaman. Tenéis que esperar, ya lo sabéis.
Así que, ¡hála!, a la faena. Saludo a las estrellas estirándome para tocarlas y aspirando el aire de la mañana, pertrechada por mis encinas. Pancha siempre a mi vera, me pide ya la comida de la mañana. ¡Sí, mujer, y qué más, qué morro tienes, Pancha, que son las seis menos cuarto, si te doy el pienso, dentro de un rato tienes hambre otra vez. No gano para darle de comer a esta perra, es la pera limonera, se lo come todo. No es una perra, es un aspirador...
Luego, saludo al sol, acaso llamándolo, aún no ha salido. Exprimo las naranjas y cocino los huevos revueltos con quesitos. Hielo en el cutis y rosa mosqueta, imprescindibles. Abro el libro azul, aspirando esa nicotina que es mi perdición. Me recuerda (el azul, no la nicotina) que hoy quiero abandonar todo juicio. Al cerrarlo siempre acaricio sus tapas y su lomo, es suave y sólido, durará todas las vidas de mis sucesores, seguro que sí.
Toca pintarse el ojo. Y hoy me pongo uno de los vaqueros que me regaló Juan, éstos cuelan en la ofi, se ven como arregladitos si me calzo un tacón. ¡Ya vengo, ya estoy aquí, amores! Ellas, siempre jugando, me miran con sus risitas por debajo de la nariz (como decía la tía Trini), como diciendo: "Bueno, rica, ya era hora, siempre tienes que hacer mil cosas antes de sentarte a recibirnos" ¡Qué le vamos a hacer!
Cada acontecimiento te brinda una historia que contar. Cada detalle te está diciendo: "Escríbeme, escribe sobre mí" Los hay más bonitos y menos bonitos, los hay anchos y angostos, grises y de arco iris. Y algunos te llenan el alma con un regusto de plenitud instransmisible a través de la palabra. Entre líneas se puede sentir. Sólo entre las líneas de la narración de una noche que un ángel te despertó para recordarte que también entre sus líneas, en ocasiones ásperas, hay un fondo que no se mueve, que siempre está ahí porque es indestructible.
Se llama AMOR.

martes 17 de noviembre de 2009

MUSA DE NOCHE, MUSA DE DÍA


Claro que no es lo mismo escribir en las horas de la noche profunda, que cuando raya el alba, en la hora del café que a las doce del mediodía. Quienes escribimos sabemos que cada musa inspiradora tiene su momento, su luz, su tono, un susurro diferente entre los pliegues del alma.
La disciplina, claro está, tiene la misma forma: siéntate a crear. Pero, la belleza del momento siempre es distinto.
Acaso las musas juguetonas, coloridas e inteligentes saben bien cómo entramparte en éste o aquel verso, en cada párrafo epistolar, buscándote las cosquillas en las alas de tu ánimo.
La creación literaria es tan hermosa como la pictórica o la que moldea una escultura. Al fin y al cabo, son las misma cosa: sentimiento que te sale de las entrañas.

domingo 15 de noviembre de 2009

CÁLIDO MOMENTO HACIA LO BLANCO


Cuando cuesta seguir,
aparece la lluvia, tierna, cálida, mía.
Y me broto templada,
sin ningún pensamiento.
Sólo blanco es mi rostro
en el túnel del tiempo.
Callado, suave, nácar,
marcando lentitudes preciadas.
Sin el precio de nada.
Terciopelo en mi sien.
Porque cuesta, lo digo,
lo escribo, lo retomo en una letra nueva.
Porque cuesta, me acuesto en tu mirada.
Para no ver los grises de la arena,
de la tierra que arde
entre los versos. Fatigados.
Desmayados a ti.
Y vuelves. Y te quedas.
Y nunca te marchitas.
Tarareas conmigo los delirios
del tránsito borrado,
deslenguado, extraviado, errante.
Pródigo. Verbena
en nuestras manos hacia el cielo.
Agua que ya bebimos
sin saciar nuestra sed.

sábado 14 de noviembre de 2009

HEMOS PLANTADO UN ÁRBOL LLENO DE COLOR





Querido papá:
Te echo de menos cada día. Esta mañana, también, mucho. Bueno, lo cierto es que te he visto entre la gente. Callado, sonriendo, claro. Feliz. Orgulloso de tu hija. Más orgulloso aún, quiero decir, de lo que siempre has estado.
Estaban todos, no faltaba nadie. Mi gente, los que siempre están, estaban. Los que quiero y me quieren. Los que nunca me han fallado.
Después, he ido a vuestra casa, a entregarle el libro a mamá. Os lo he dedicado. Y me he sentado en el puff enfrente de tu orejero (¿adivina quién te lo ha robado?) e, inclinada sobre mamá, acariciándole las rodillas con una mano, he sostenido la antología en la otra, mientras le leía, mirándole a los ojos, los dos relatos breves que he aportado: "Tarta de besos" y "Sin latido".
Te hubiera gustado ver a las niñas en la presentación, sentadas juntas, leyéndose los relatos la una a la otra, haciendo sus conjeturas, soltando alguna lagrimilla. Están altas como torres.
Terminando, Pau me dice: "¿No me vas a presentar al editor, a decirle que soy tu hija?" ¡Me ha hecho una gracia! "Claro, cariño, ahora mismo", le contesto. Ella también estaba orgullosa de su madre, me ha hecho ilu, fíjate. Y mucha gracia que me dijera eso de aquella manera, como enfadada.
Pues eso, papi, he plantado la primera flor de todo ésto que llevo dentro y que parece que tendrá que ir saliendo, poquito a poco, a la luz de ahí fuera.
Quise por fin
que mi alma
saliera de su escondite
para sembrar amor
en el más allá
de los corazones.
Así empieza la dedicatoria del ejemplar para los niños.
Papi, voy a seguir amando. Porque, ¿qué es crear sino amar?
Un besito enoooorme.
Gloria

miércoles 11 de noviembre de 2009

VERSOS SON AMORES





Con la tormenta que cayó sobre mis sienes la semana pasada, vivo de nuevo en la aridez literaria, ésa que tanto duele por el vacío que genera en el corazón habituado a de ese modo entregarse.
Un amigo hoy me ha escrito al correo para decirme que le gustan mis poemas pero que a veces no los entiende. Aprovecho para contarle un secreto: la poesía no hay que entenderla, sólo amarla.
Llevo años luchando (como todos los poetas, por otra parte), en todos los foros que se me permite, por el "refresco de la poesía". El término me lo acabo de inventar en este momento, pero quizá en ese "re", en esa "frescura", podamos cerrar los ojos y sentir lo que intenta transmitir la frase: giro en la educación en poesía, cambio en el modo de leerla, nuevas maneras de introducirla en los planes de estudio de los centros docentes; formas diferentes de leerla, ojos distintos con que mirarla.
Y es que la poesía no es más que un profundo amor que te sale del alma. Un poema debería "juzgarse" (permítaseme el verbo) según el sentimiento que te genera, es decir, te gusta o no te gusta; no, lo entiendes o no lo entiendes. Es perfecto, además, entender un poema, si es muy realista o literal o bien, si te lo explica el autor. Pero, no es necesario entenderlo para que pueda parecerte bello.
Hay prosa absolutamente ininteligible, más, en ocasiones, que los versos. Y, sin embargo, se vende, se compra, se lee y se comenta.
Este post merece un segundo capítulo. Ahora me tengo que ir a la oficina.

martes 10 de noviembre de 2009

¿QUÉ HAY MÁS BONITO QUE REGALAR?


Cito textuamente a mi Libro Azul:


¿Qué sentido tiene que alguien dé un regalo si luego se queda con él para asegurarse de que sea usado como mejor le parezca a él?
Eso no es dar sino subyugar.
Y es que ni tan siquiera conocemos el significado del verbo "regalar". Busquemos en el diccionario.
Lo que se da no se quita, Santa Rita Rita Rita.
Nadie sabe regalar en este aciago mundo.
En El Otro Lugar sí lo saben.
Allí estaremos bien. Allí estaré contigo. Y contigo. Porque los sabios ni tienen nada ni quieren nada de aquí. Porque el engaño se impone en estas fronteras grises y opacas.
Sin embargo, yo sé que Allí donde los colores se saborean y la música puede tocarse, la sola respiración es un regalo y los lindes del misterio desaparecen.
Luz, transparencia, claridad, calidez y risa es todo lo que hay allí.